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Campus UNED

Maestras de una forma de mirar

10 de julio de 2026

La UNED invistió como nuevas Doctoras Honoris Causa a las científicas Elena García Armada y Eva Nogales de la Mora, una ingeniera y una biofísica con sendas trayectorias investigadoras internacionalmente reconocidas. El solemne acto, presidido por el rector, Ricardo Mairal, se celebró en el salón Lorenzo García Aretio, de la Facultad de Educación de nuestra universidad en Madrid.

OURENSE, 10 de julio de 2026. La UNED celebró la investidura como Doctoras Honoris Causa de la ingeniera en robótica, Elena García Armada así como de la biofísica Eva Morales de la Mora, dos mujeres con sendas carreras académicas e investigadoras de peso, como demuestran sus hallazgos y patentes y el reconocimiento que las dos tienen a nivel internacional, amén de sus galardones. Enh esta ocasión el escenario fue el salón de actos Lorenzo García Aretio, ubicado en la Facultad de Educación, en la Ciudad Universitaria de Madrid.

En la mesa de presidencia estaban el Rector de la UNED, Ricardo Mairal Usón y junto a él, a su derecha, Eva Nogales de la Morena, doctora Honoris Causa; Ángel Maroto Valiente, decano de la Facultad de Ciencias y Emilia Crespo del Arco, madrina catedrática de la Facultad de Ciencias. A la izquierda del rector estaban Elena García Armada, doctora Honoris Causa, Cristina González Gaya, madrina directora de la ETSI Industriales y Elena Maculán, secretaria general de la UNED.

La primera en ser investida como Doctora Honoris Causa fue Elena García Armada. Tras recibir el birrete, anillo, guantes y libro, pronunció su discurso tras haber sido introducida con la laudatio que le hizo la directora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial, Cristina González Gaya.

Elena García Armada en su intervención, destacó que la UNED "ha demostrado durante más de medio siglo que el acceso a la educación superior no debe estar condicionado por la procedencia geográfica, la situación económica o las circunstancias personales. Ha llevado la universidad allí donde parecía difícil llegar y ha permitido que miles de personas transformaran su futuro a través del conocimiento". Recordó cómo por influencia familiar y en especial de su tío Manuel Armada, "descubrí la robótica. Y encontré en ella algo fascinante: la posibilidad no sólo de representar la naturaleza, sino de comprender sus principios fundamentales y reproducirlos mediante sistemas artificiales". La doctora García Armada dedicó años a analizar "cómo mamíferos, insectos y reptiles resuelven problemas extraordinariamente complejos de estabilidad y locomoción. Estudiaba sus modelos biomecánicos y trataba de trasladarlos al diseño y control de robots caminantes capaces de desplazarse de forma autónoma en entornos naturales". Todo ello le permitió hacer aportaciones científicas "en el ámbito de la estabilidad dinámica, el control inteligente y la adaptación autónoma de robots a entornos complejos. Realicé aportaciones con la propuesta de un nuevo criterio de estabilidad dinámica para robots en su interacción con entornos reales. Este trabajo se cita en el Springer Handbook of Robotics, que recopila los fundamentos de la robótica internacional".

Añade que el diseño de algoritmos de control dinámico del movimiento "encontraba un techo en la experimentación real y física. La falta de adaptabilidad de las articulaciones de los robots es una barrera a las aplicaciones de la robótica al servicio del ser humano, y muy especialmente al desarrollo de exoesqueletos de asistencia a la marcha. Estos exoesqueletos son robots que trabajan en paralelo a las articulaciones humanas, de un paciente que tiene afectación de la marcha".

La observación de la naturaleza y el estudio de la biomecánica del músculo natural le llevó al desarrollo "de nuevos sistemas de actuación que imitaran el funcionamiento versátil del músculo biológico partiendo del modelo mecánico del músculo natural, el modelo de Hill. El primer exoesqueleto que incorpora estas capacidades es el exoesqueleto pediátrico ATLAS 2030, desarrollado por la empresa española derivada del CSIC, Marsi Bionics, y actualmente instalado en los principales hospitales de nuestro Sistema Nacional de Salud a lo largo del país. Gracias al empleo de estas articulaciones adaptables es posible aumentar las indicaciones de los exoesqueletos a las enfermedades neurológicas más complejas, como la Parálisis Cerebral Infantil espástica, donde ATLAS 2030 ha demostrado ya su beneficio clínico, regulando el tono muscular de los pacientes".

"Sabemos que, desde la ciencia y la ingeniería, estamos abriendo un camino que llevará, en un futuro no tan lejano, a una comprensión diferente de la discapacidad y que, por supuesto, cambiará de forma radical la manera en la que se afronta su tratamiento. Hemos abierto una puerta que nos llevará en un futuro no muy lejano a planteamientos rehabilitadores de este tipo de patologías que serán radicalmente diferentes gracias al uso de la robótica", indica la doctora.

Explica García Armada que en estos años de carrera "he tenido la oportunidad de observar cómo niños que nunca habían podido caminar se ponían de pie por primera vez. He visto cómo recuperaban capacidades físicas. Pero también he visto algo aún más importante: He visto cómo recuperaban confianza, autonomía y esperanza. Y ello me ha permitido reafirmar una convicción profunda: La ingeniería no es únicamente una disciplina técnica. Es también una disciplina profundamente humanista".

A continuación se produjo la investidura de Eva Morales de la Mora, de cuya laudatio se encargó la catedrática Emilia Crespo del Arco.

La doctora Eva Morales tomó la palabra para mostrarse honrada de este reconocimiento por la UNED, "una universidad que nació con la misión de democratizar el acceso a la educación superior, haciéndola accesible a todos, independientemente de su lugar de residencia, y ofreciendo una vía asequible y flexible hacia una educación universitaria de calidad. La UNED es la mayor Universidad de España y la segunda de toda Europa en número de estudiantes, y contáis con el portafolio más amplio de cursos online de nuestro país. Qué preciosa labor la de vuestra universidad, acercando el conocimiento a todos y preparando así a la ciudadanía para ser parte de una sociedad más capaz de afrontar los retos a los que nos enfrentamos, a través de ese conocimiento y de la inculcación de un pensamiento crítico que debe ser la base de toda educación universitaria". 

Aludiendo al lema de la UNED, Omnibus mobilibus mobilior sapientia, dijo Morales que "nos recuerda que el saber es lo más libre y lo más ágil que existe: más veloz que cualquier cosa en movimiento. Qué mejor descripción para una universidad que ha hecho precisamente de esa movilidad su razón de ser, llevando el conocimiento allí donde está la persona, sin fronteras físicas ni barreras de distancia. La sabiduría, el conocimiento, no necesitan muros para prosperar. Y la UNED, con su modelo, ha demostrado que tampoco los necesita la universidad". 

Esta científica manifestó que "el éxito que la UNED, la universidad de Berkeley, o cualquier otra puedan tener, primero atrayendo y luego educando a sus alumnos, depende de la labor de los maestros que les enseñaron conocimientos esenciales y les inculcaron los principios básicos de ese pensamiento crítico que debe asentarse, consolidarse y crecer en las universidades". La doctora Morales enfatizó su convicción de que la tarea de las universidades "va más allá de formar a profesionales que puedan ocupar puestos de trabajo con la formación adecuada, aunque esto es ciertamente muy importante. Esa tarea ha de formarles de manera más global, ha de apelar al individuo en su totalidad, más allá de lo aparentemente práctico y profesional. Lo que nos distingue de otros animales no es solo la complejidad de los trabajos a los que nos dedicamos: es nuestra capacidad de reflexionar sobre lo que significan nuestras vidas, la curiosidad por entender el mundo que nos rodea, nuestro interés en crear o apreciar arte y cultura. Es nuestra habilidad, individual y colectiva, de mirar con ojo crítico a nuestra historia, la historia de la humanidad, y tener esa perspectiva para ayudarnos a entender nuestro presente y hacer un plan de futuro sensato y que nos incluya a todos. Todo esto y mucho más necesita de conocimiento, yo diría que, sobre todo, necesita de la capacidad y el deseo de aprender y crecer como seres humanos".

Esta profesora e investigadora dice que también se considera "una eterna estudiante. Tengo la fortuna, yo diría el privilegio, de dedicar mi tiempo a empujar las barreras del conocimiento en mi campo, constantemente estudiando, construyendo a partir de lo ya conocido, aprendiendo de otros y extendiéndolo usando el método científico, la curiosidad y el propósito de acercarme a la verdad con el interés de contribuir a entender la naturaleza". Eva Morales destaco que educar a los estudiantes va más allá de darles información, "es hacerles descubrir en sí mismos el interés por lo que les estamos contando, es hacerles querer seguir aprendiendo cuando dejen el aula, ya sea física o virtual. Es inculcarles el interés por seguir haciéndose preguntas y darles la capacidad de encontrar las respuestas adecuadas entre tanto ruido".

Rector

A continuación tomó la palabra el Rector de la UNED, Ricardo Mairal Usón, según el cual, hoy conocemos que la ciencia "no solo avanzó gracias a quienes ocuparon los grandes escenarios de la historia, sino también gracias a tantas investigadoras que trabajaron entre bastidores, con tanta discreción como honestidad y responsabilidad hacia las sociedades de las que formaban parte, y que en demasiadas ocasiones comprobaron cómo sus hallazgos eran minusvalorados y preteridos, y hasta silenciados o injustamente atribuidos a otros. Este acto constituye, por ello, un ejercicio de memoria, de justicia y de esperanza. Memoria hacia quienes abrieron camino, como la Dra. Margarita Salas, Doctora Honoris Causa por nuestra Universidad; justicia para quienes, como Eva Nogales y Elena García Armada, han alcanzado la excelencia con un talento indiscutible; y esperanza para las nuevas generaciones de jóvenes que encontrarán en ellas no solo un referente científico, sino también un horizonte de posibilidad".

Una misma vocación intelectual

"Reconocemos, sobre todo, dos formas ejemplares de comprender la misión del conocimiento: una ciencia que aspira a conocer más profundamente la realidad para servir mejor a la humanidad.

Vuestras carreras se han desarrollado en ámbitos muy diferentes y, sin embargo, responden a una misma vocación intelectual y ética: ensanchar las fronteras de lo posible. La profesora Eva Nogales ha dedicado su vida a explorar un territorio que durante siglos permaneció oculto a la mirada humana. Gracias a sus investigaciones, que han contribuido de forma decisiva al desarrollo y la aplicación de la criomicroscopía electrónica, hoy podemos contemplar con una extraordinaria precisión la arquitectura molecular de la vida. Eva Nogales fue la primera en determinar la estructura atómica de la tubulina, la proteína que forma los microtúbulos, ese delicado armazón que sostiene el interior de nuestras células y posibilita procesos tan esenciales como la división celular.

Asimismo, ha desvelado la estructura y el funcionamiento de complejos moleculares que regulan la expresión génica, es decir, la forma en que la información contenida en nuestros genes se convierte en vida, función y destino biológico", señaló la primera autoridad de la UNED en su discurso.

Al referirse a la trayectoria de la profesora Elena García Armada, Mairal Usón afirmó que "representa el itinerario complementario. Si Eva Nogales nos ayuda a comprender con mayor profundidad cómo funciona la vida, Elena García Armada nos muestra cómo ese conocimiento puede convertirse en una respuesta concreta al sufrimiento humano. Su vocación nació, como ella misma ha explicado, de una observación atenta de la naturaleza, del movimiento de los animales, de la extraordinaria inteligencia con la que la vida resuelve problemas de equilibrio, adaptación y locomoción. Desde esa curiosidad primera fue construyendo una investigación rigurosa que la condujo a la biomecánica, a la robótica y, finalmente, al desarrollo de los primeros exoesqueletos pediátricos ATLAS destinados a niños afectados por enfermedades neuromusculares. Pero la verdadera grandeza de su obra no reside únicamente en la innovación tecnológica. Reside en el camino que ha sabido recorrer: desde la investigación básica hasta la transferencia del conocimiento; desde el laboratorio hasta el hospital; desde el diseño de una articulación inteligente hasta la emoción de un niño que consigue mantenerse erguido, dar un paso o contemplar y mirar el mundo desde una nueva perspectiva, desde la altura de los demás".

Argumentó el rector que el conocimiento llega a su plenitud "cuando abandona el laboratorio para encontrarse con la vida de las personas en forma de fármacos que mejoran su estado de salud y de máquinas o dispositivos que abren oportunidades para aumentar su bienestar. El conocimiento alcanza su plenitud cuando la inteligencia, la investigación y la innovación se convierten en auténtico progreso social, y hasta en avances hacia eso tan difícil de definir que denominamos 'dignidad humana'. Por ello, las trayectorias de Eva Nogales y Elena García Armada encarnan la mejor tradición universitaria".

Para el rector de la UNED, la totalidad de la historia de la ciencia "podría resumirse como una sucesión de miradas que ampliaron el mundo. Hubo quienes dirigieron sus ojos hacia la inmensidad del universo. Copérnico desplazó la Tierra del centro del cosmos y transformó para siempre nuestra comprensión del lugar que ocupamos en él. Galileo elevó el telescopio hacia el cielo de Padua y descubrió que los astros no eran cuerpos perfectos suspendidos en una bóveda inmutable, sino mundos sometidos a las mismas leyes que gobiernan nuestra existencia. Kepler descubrió la armonía matemática de los planetas. Newton comprendió que la fuerza que hace caer una manzana era la misma que mantenía a la Luna en su órbita. Siglos más tarde, Hubble reveló que nuestra galaxia no es más que una entre miles de millones. En suma, cada una de estas miradas amplió el horizonte de la humanidad y nos obligó a reformular quiénes éramos y cuál era nuestro lugar en el cosmos".

Ricardo Mairal recordó cómo la aventura del conocimiento inició, además, el camino inverso: "Mientras unos levantaban la vista hacia las estrellas, otros dirigían su atención hacia lo infinitamente pequeño.

Leeuwenhoek descubrió un universo entero en una gota de agua. Pasteur identificó en el mundo invisible de los microorganismos una de las claves para comprender la enfermedad y proteger la vida. Mendel encontró en un modesto jardín las leyes ocultas de la herencia; Ramón y Cajal convirtió el microscopio en una ventana abierta al cerebro humano y reveló ese bosque fascinante de neuronas que, con extraordinaria belleza, llamó las 'mariposas del alma', que siguen inspirando nuestra imaginación científica. La aventura del conocimiento avanzaba así hacia territorios cada vez más pequeños, cada vez más profundos, cada vez más próximos al misterio mismo de la vida. Gracias a ellos comprendimos que el universo no solo se encontraba sobre nuestras cabezas; también habitaba silenciosamente en el interior de cada célula y de cada pensamiento".

Por ello, las dos historias de ambas doctoras Honoris Causa por la UNED, siendo una misma historia, "no son paralelas" y de ahí que el rector explique que "por el microscopio nacen del mismo impulso profundamente humano: el deseo de comprender. Uno ensancha el horizonte de lo inmenso; el otro revela la complejidad de lo diminuto", pero añadió que ambas historias, ambas trayectorias científicas "amplían nuestra capacidad de admiración y nos enseñan que la realidad siempre es más rica que nuestra primera mirada. Es precisamente en esa tradición donde se inscribe la obra de Eva Nogales.

Allí donde generaciones de científicos apenas podían formular hipótesis, ella ha permitido observar directamente estructuras esenciales para el funcionamiento celular, comprender la organización de los microtúbulos y descifrar mecanismos decisivos para la expresión génica y el desarrollo de nuevos fármacos, tal como les refería anteriormente. Su trabajo no solo ha ampliado nuestro conocimiento; ha transformado nuestra capacidad de ver. La capacidad de ver es también lo que ha transformado la mirada de Elena García Armada, concretamente la capacidad de ver de niñas y niños que padecen trastornos neurológicos del desarrollo causados por lesiones o alteraciones del cerebro en etapas muy tempranas".

Y al contemplar juntas ambas trayectorias, "advertimos que ambas forman parte de ese mismo arco del conocimiento, de ese espectro de miradas. Una nos permite penetrar en la intimidad molecular de la vida a través de la biología estructural; la otra, descubrir el valor del conocimiento de la fisiología muscular y la ingeniería mecánica en el universo de un niño y de su familia.

La mirada de la Generación del 27

Ricardo Mairal recordó que este año estamos celebrando el centenario de la Generación del 27. "Aquellos poetas, pintores y cineastas compartían, quizá sin saberlo, una misma vocación con los grandes científicos de su tiempo: educar una nueva mirada sobre la realidad. Federico García Lorca descubrió la dimensión poética de la vida cotidiana y dio voz a quienes apenas eran escuchados; Jorge Guillén hizo del asombro una forma de conocimiento y celebró la armonía del mundo; Pablo Picasso rompió la tiranía de una única perspectiva para recordarnos que toda realidad admite múltiples formas de ser contemplada; Salvador Dalí exploró los territorios invisibles de la imaginación; y Luis Buñuel nos enseñó que, bajo la superficie de las cosas, siempre habitan preguntas más profundas sobre la libertad, la dignidad y la condición humana. Ninguno de ellos cambió la realidad física. Pero todos transformaron nuestra manera de verla. Esta confluencia de miradas científicas que estoy compartiendo con Uds. y que define el recorrido completo de la ciencia, me recuerda a ese punto diminuto que Jorge Luis Borges imaginó en El Aleph, un lugar desde el que podían contemplarse simultáneamente todos los puntos del universo. Tal vez ese Aleph no exista. Pero sí existe algo que se le parece: la Universidad. Un lugar donde saberes distintos dialogan entre sí; donde la biología conversa con la ingeniería, la poesía con la física, el arte con la medicina; donde aprendemos que ninguna disciplina basta por sí sola para comprender plenamente la realidad".

Ourense estuvo representada, una vez más, en esta solemne celebración académica de la UNED con su director, el doctor Jesús Manuel García Díaz." Que Ourense esté presente en estos actos tan importantes de nuestra Universidad en sus instalaciones centrales, no responde a otro objetivo sino de participar en la sinergia de nuestra Universidad, una gran institución de la que nos sentimos orgullosos", manifestó.

El solemne acto académico celebrado en la UNED contó con la participación del Coro de la UNED y la orquesta, que interpretaron las composiciones Canticorum iubilo, Laudate dominum, de Gounod; Alta Trinita beata, anónimo; Lord, I want to be a crhristian, espiritual y el Gaudemaus igitur.

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