
OURENSE, 18 de septiembre de 2025. Juan Maceiras Formosel, es Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Pontificia de Salamanca. Lleva más de 30 años en distintos medios de comunicación entre radio, prensa y agencias de noticias. En su trayectoria profesional, colaboró en Europa Press, AGN, ABC, y hoy es jefe de Programación e Informativos en COPE Ourense. Tiene una trayectoria de más de 20 años como presentador de eventos públicos prestigiosos en Galicia, como el 20 aniversario de la ACSUG, celebrado en la Ciudad da Cultura de Santiago, las Xornadas Internacionales de Folclore, el Premio Ourensanía que organiza la Diputación de Ourense o los Premios Blanco-Amor y Trasalba. En sus tres décadas como periodista, impartió varias formaciones o cursos sobre Oratoria en distintas instituciones o centros de referencia pedagógica. Entre ellos, en el Concello de Ourense o una Escuela de Oratoria para alumnos de centros educativos de toda la ciudad y también cursos para adultos. Además, este doctorando en Derecho, es evaluador profesional del Sistema Universitario de Galicia en la ACSUG -Axencia para la Acreditación del Sistema Universitario de Galicia- y evaluó como periodista los grados de Periodismo y Comunicación Audiovisual en A Coruña y Santiago de Compostela. Además de una experiencia internacional en la Universidad de Xalapa-Veracruz en México y en Santa María de Porres en Perú.
-¿Para qué nos sirve la Oratoria?
-Hablar en público es fundamental para el presente y el futuro. En tu vida, te dediques a la profesión que te dediques, siempre será necesario comunicar bien. Y comunicas no sólo a través de tu comunicación verbal sino mediante tu comunicación no verbal. Tienes que cuidar la entonación, tener una buena pronunciación, un ritmo adecuado y cuidar tu mensaje. Pero es muy importante también tu comunicación no verbal, es decir, tu mirada y cómo te expresas con tus manos.
-Dígame una cosa, ¿cómo comunicamos los ourensanos?
- En Ourense nos encontramos con varios casos. Aquellos que comunican bien, quienes tienen un buen mensaje, pero nos encontramos con un variado número de personas que hablan mucho pero sin mensaje. Y es que, en primer lugar, debemos tener un mensaje y ordenar nuestras ideas a la hora de hablar en público.
-Todos hemos ido a actos en los que siempre hay alguien que lee un discurso y, en muchas ocasiones, lo leen como si estuvieran leyendo en clase. Es decir, aburren y hacen perder el interés en lo que dicen.
-Creo que eso demuestra que es fundamental adquirir habilidades comunicativas para no aburrir al público y dejar una buena sensación en quien te escucha.
-Hay gente que, al dirigirse al público, es esclava de sus muletillas, y esto fatiga al escuchante.
-Y eso es un grave error. Quien es capaz de tener una intervención de 5 minutos y utilizar 20 veces o más una muletilla como “vale”, “ehh”, “efectivamente” deja una imagen negativa, poco afortunada de sí mismo.
-¡Cuántas veces escuchamos discursos de gente que no vocaliza!
-Si tú no vocalizas, tu mensaje nunca llega y se queda corto. Debes vocalizar y pronunciar bien y en un volumen adecuado al lugar donde tienes tu ponencia o tu intervención. No es lo mismo dirigirte a 10 personas en una mesa redonda que hablar en un auditorio para miles.
-Al ponente que sabe modular la voz y tiene una buena entonación, que respeta los silencios y pronuncia perfectamente, se le valora.
-El silencio es fundamental a la hora de hablar en público, y debes saber gestionarlo. La modulación te permite que el mensaje sea más firme. Tu ritmo no puede ser cansino y monótono y, por ello, debes saber cómo llegar con tu mensaje a aquel que te escucha.
-¿Cuáles son los pecados de la Oratoria?
-El primero es no mirar a la gente a los ojos. Aquel ponente que mira al suelo o al firmamento, sin preocuparse por el auditorio, no comunica bien. Además debes sonreír y generar empatía en quien te escucha. Nunca puedes hablar con los brazos detrás del cuerpo o en los bolsillos. Los brazos deben moverse y así generas sinceridad y confianza. No debes mostrar tics con el cuerpo, pues transmitirás inquietud, debilitarás tu mensaje.
-La magia de decir lo que se lee.
-Preparar un discurso es fundamental. No consiste en hablar por hablar, sino prepararlo rigurosamente, con tiempo y sabiendo que el principio y el final de tu intervención deben ser brillantes. El discurso se confecciona con mucho tiempo y se debe ensayar en casa varias veces porque tenemos una oportunidad de hacerlo bien y si no lo conseguimos, fracasamos en nuestro empeño.
- ¿Qué hacer si nos quedamos en blanco?
-Aunque parezca mentira, hay varias alternativas para salir del paso y volver al discurso que estábamos realizando con éxito. Solo hay que prepararse con esmero para ello y tenemos opciones para que esa amnesia momentánea quede lucida.
-A la hora de dirigirnos al público, tan importante es la comunicación verbal como la no verbal. De hecho, nuestro cuerpo comunica siempre desde que amanecemos hasta que nos acostamos.
-Desde que llegamos al escenario estamos comunicando. No sólo cuando decimos nuestra primera palabra, sino desde que nos acomodamos, nos acercamos a la mesa o al atril, además de cómo vestimos. Nuestra expresión fácil, nuestra sonrisa, nuestra relajación e interés también se nota en la cara. Y debemos estar ante el público sin nada que nos moleste.
- Juan, comunicar también es emocionar.
-Es básico. Debemos contar historias, y a través de dichas historias, emocionar a quien nos escucha. No es lo mismo hablar solamente de un incendio que del drama que supuso ese incendio en varias familias.
-Cuánto se agradece la comunicación siempre en clave positiva, la que tiende puentes y no muros.
-Creo que comunicar siempre es positivo. Es una forma de acercarse a los demás, de generar simpatía y de mostrar el lado más bonito del ser humano. Sin comunicación entre nosotros estaríamos condenados al sufrimiento y a la soledad.
-Apetece un montón inscribirse en su Taller de Oratoria: Cómo hablar en público, que empieza en UNED Ourense el día 1 de octubre hasta el 29.
-Creo que es importante que cuestiones prácticas que vivimos en el día a día y que nos pueden llevar al éxito a al fracaso profesional dependen de nuestra actitud a la hora de comunicar.
Mi lema es siempre: Quien comunica triunfa. De todos estos detalles trataremos en el curso, para mejorar la comunicación de quienes se matriculen con nosotros.

UNED Ourense
Comunicación

