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Clara Bañares "Tenemos que revertir valores en vez de ver al narco como un héroe local"

15 de octubre de 2025

Bañares, investigadora del IUGM-UNED, fue una de las siete ponentes que participaron en la Jornada de Responsabilidad Social organizada por la UNED, Uvigo, la Comisaría de Policía Nacional y el Concello de Ourense para analizar los campos de las drogas, la ciberviolencia y los servicios sociales además de situaciones de vulnerabilidad. Los organizadores prevén una segunda edición.

OURENSE, 15 de octubre de 2025. Una mañana intensa la vivida hoy con motivo de la celebración de la Jornada Responsabilidad social: de la investigación a la práctica, organizada por la UNED, la Uvigo, la Comisaría de Policía y el Concello de Ourense. Tuvo lugar en la sala Emilia Pardo Bazán del Campus ourensano. Allí se dieron cita el vicerrector del mismo, doctor Francisco Javier Rodríguez Rajo; el director de UNED Ourense, doctor Jesús Manuel García Díaz; el subdelegado del Gobierno, Eladio Santos Martínez; la concejala Tamara Silva Cid y el Comisario Jefe de la Policía Nacional Juan Castor Vázquez.

El Comisario agradeció la respuesta de las dos universidades y del Concello de Ourense para llevar adelante esta jornada cuya finalidad era "facer unha radiografía da sociedade ourensá nos temas escollidos". Dijo Cástor Vázquez que los delitos telemáticos en Ourense han dejado un perjuicio de 3 millones de euros. Alabó la aportación académica y práctica de cada área: ciberdelitos, drogas y vulnerabilidad e hizo votos para desarrollar futuras ediciones. Destacó Cástor que el motivo que le llevó a promover con las universidades esta jornada no fue otro que haber escuchado a la profesora Yolanda Castro la lección inaugural que pronunció el año pasado en la ceremonia de apertura de Curso en UNED Ourense. Aquella lección tanto le impactó que dio como resultado esta primera jornada.

El subdelegado también agradeció esta actividad y recordó cómo siempre hay operarios en marcha, pues el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del estado no descansan. La concejala Tamara Silva destacó el agradecimiento por formar el Concello parte del programa, con la exposición de su área de Servicios Sociales.

El director de UNED Ourense indico que "para la UNED es positivo celebrar acciones como esta, que es un ejemplo más de la política de creación de puentes que la UNED lleva acabo no solo en Ourense sino a nivel nacional e internacional. Desde la universidad pública más grande de España, celebro que podamos desarrollar en Ourense acciones conjuntas entre varias instituciones. Confío en que esta sea una primera experiencia de lo que está por venir. Que la disfruten". Y el vicerrector del Campus señaló la importancia de tratar sobre responsabilidad social para ver cómo la policía y el Concello actúan en este campo. Rodríguez Rajo manifestó que la jornada de hoy surgió tras un contacto del comisario con las dos universidades, con tan buen clima que meses después el resultado estaba hoy en la sala Emilia Pardo Bazán. 

Hubo un bloque dedicado al mundo de la droga. Comenzó interviniendo Clara Bañares Martín, investigadora predoctoral del Instituto Universitario Gutiérrez Mellado-UNED, para hablar de los desafíos actuales de las drogas en España, poniendo especial atención en Galicia. "La elección de este escenario, y el caso concreto de Ourense no es casual: a pesar de ser una provincia interior, en los últimos años se ha visto involucrada en el fenómeno del narcotráfico de forma notable. Y esto la convierte en un ejemplo paradigmático de cómo el problema de las drogas es global y local al mismo tiempo – o “glocal”, que más adelante discutiremos".

¿Por qué hablamos hoy de drogas?  Según el informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado (GI-TOC), "España se sitúa entre los países europeos con mayor nivel de criminalidad organizada, ocupando el puesto 40 de 44, solo por detrás de Rusia, Italia y Serbia. Y dentro de la escena Española, Galicia es uno de los puntos claves en este sentido. Esa posición nos recuerda que el narcotráfico no es un fenómeno lejano ni ajeno, sino una realidad estructural que sigue presente en nuestro país y en nuestra sociedad".

La ponente estructuró su discurso en tres ejes.  En primer lugar revisó las tendencias actuales y el contexto general del fenómeno. A continuación, analizó operaciones recientes de gran calado en Galicia y Ourense, para comprender la dimensión local e interior del narcotráfico. En tercer lugar, abordó su impacto cultural y social, conectando con la responsabilidad social compartida que nos interpela a todos: investigadores, instituciones y ciudadanía.

Bañares Martín expuso que el fenómeno de la droga "no se da en abstracto, sino que existe una serie de condiciones que facilitan el tráfico y sus delitos conexos. De manera específica, Galicia cuenta con una serie de factores que le hacen especialmente vulnerable al narcotráfico, y que coinciden con las características del Campo de Gibraltar, otro de los puntos más calientes del narcotráfico en España:

  • Geografía privilegiada y costera: Galicia cuenta con un litoral extensísimo, más de 1.500 km de costas recortadas en rías y puertos naturales, difíciles de controlar en su totalidad.
  • Además, su posición en el Atlántico nororiental la sitúa como escala natural para los cargamentos procedentes de Sudamérica. No es casual que se la considere una “frontera mundial” de entrada de estupefacientes a Europa. La proximidad geográfica a los productores (por ejemplo, Brasil, Colombia o Venezuela están “al otro lado” del Atlántico) reduce tiempos de transporte. Y la larga tradición pesquera y naviera de la región proporciona know-how y embarcaciones que a veces han sido desviadas al contrabando.
  • Historia de contrabando y estructuras criminales heredadas: Galicia arrastra una historia de contrabando desde hace siglos (tabaco, café u otros productos en épocas pasadas), lo que generó redes locales especializadas en burlar controles. Esas mismas redes fueron aprovechadas para el tráfico de cocaína después. Y aunque determinadas redes caigan, las estructuras y el conocimiento son transmitidos, de manera que las estructuras no desaparecieron del todo. 
  • Y las conexiones con clanes gallegos persisten, normalmente en forma de apoyo logístico o conexiones locales, lo que demuestra la capacidad de resiliencia de estas redes criminales.
  • Economía y oportunidades de blanqueo: Sectores como el turismo, la hostelería y el mercado inmobiliario son caldo de cultivo para inversiones de capital ilícito difíciles de rastrear. Pensemos en la costa llena de hoteles, restaurantes, discotecas, o la compra de pazos y chalés de lujo en aldeas costeras: son posibles vías para blanquear fortunas.
  • Entorno internacional que lo facilita: España no es una isla, está condicionada por su entorno. 
  • La frontera con Portugal facilita movimientos transfronterizos (a veces, una organización aprovecha residir en zonas limítrofes para saltar de jurisdicción). Y al sur, la cercanía con Marruecos, principal productor de hachís del mundo, hace que la entrada de resina de cannabis por el Estrecho sea difícil de contener. Aquí influye mucho la colaboración o tensión política entre España y Marruecos: cuando hay cooperación estrecha, los golpes al narcotráfico son mayores; si surgen tensiones diplomáticas, a menudo se relajan los controles y aumentan los alijos que logran cruzar. Así, la situación geopolítica puede actuar como incentivo o freno para las redes de tráfico".

A este panorama tradicional se suma, señala la ponente, "en los últimos años una novedad preocupante: la irrupción de nuevos actores internacionales, como es el caso del Cártel de los Balcanes. Bandas criminales de Europa del Este (especialmente de Albania, Montenegro, Serbia, etc.) se han involucrado en las rutas gallegas de la cocaína, La presencia de los Balcanes es un fenómeno nuevo en un escenario que tradicionalmente estaba dominado por entre gallegos y latinoamericanos. Su llegada indica que Galicia sigue siendo atractiva para cualquier organización global que quiera entrar en Europa, y añade un componente de mayor complejidad y violencia, ya que estos grupos traen sus propias formas de operar. En resumen, Galicia hoy es un enclave estratégico del narcotráfico en Europa, con gran actividad en sus costas, récord de incautaciones y una diversificación de actores criminales involucrados".

¿Y qué hay del consumo?

Paralelamente a esos cambios en el tráfico, en España estamos viendo que "cada vez se empieza a consumir a edades más tempranas. Muchos jóvenes tienen su primer contacto con las drogas en la adolescencia temprana, entre los 14 y 16 años de edad. De hecho, las encuestas de uso de drogas en enseñanza secundaria (ESTUDES) indican que más de una quinta parte de los estudiantes de secundaria (un 21,8%) consume o ha consumido hachís, lo que demuestra lo accesible y normalizada que está esta sustancia entre menores".

Bañares indica que "aumenta el policonsumo y las drogas sintéticas: según disponibilidad y ocasión. Las drogas de síntesis (como MDMA, anfetaminas, LSD, ketamina, etc.) se han extendido notablemente en el mercado juvenil asociado a contextos de ocio nocturno y festivales, y se usan muchas veces junto con alcohol y cannabis. Esta mezcla multiplica los riesgos sanitarios. España no es ajena a la tendencia europea de aparición de nuevas mezclas potentes y patrones cambiantes de consumo que preocupan a los experto.  El resultado es un perfil de consumo más complejo, difícil de abordar con las estrategias preventivas tradicionales centradas en una sola droga".

Señala la ponente que esto se vincula "con una cuestión urgente a nivel social, que es la banalización del riesgo de consumir drogas, especialmente hachís. Existe una cierta percepción de no pasa nada o de que las drogas no son tan peligrosas gracias a avances médicos o a que 'todo el mundo prueba'. Esto puede llevar a conductas temerarias".

Por otro lado, advierte Clara Bañares, de "cierta impunidad percibida: muchos jóvenes ven lejana la posibilidad de tener problemas legales serios por traficar a pequeña escala –en parte porque las sanciones por posesión para consumo propio son leves, o por la impunidad que parece que tienen grandes casos. Esta sensación de impunidad reduce el factor disuasorio y estimula que más chicos jóvenes se introduzcan en este mundo creyendo que los beneficios rápidos compensan el riesgo". 

Nuevas tecnologías y redes sociales

Por supuesto, un elemento novedoso que cambia las reglas del juego. "Si observamos los indicadores internacionales, volviendo al índice del GI-TOC, España aparece en una posición singular.

Según este índice, somos uno de los pocos países del mundo que, pese a puntuar alto en criminalidad, puntúa también alto en resiliencia. Es decir, convivimos con una fuerte presión del crimen organizado —particularmente en los mercados de cocaína y cannabis—, pero contamos con un sistema legal robusto y unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad capaces de actuar de manera exitosa.

Esa dualidad (compuesta por una amenaza elevada y una capacidad de respuesta sólida) explica por qué en los últimos años hemos visto operaciones policiales de enorme envergadura. Operaciones que no solo ilustran la multidimensionalidad del narcotráfico, sino también la eficacia institucional que España despliega frente a él". Y así, Bañares Martín puso ejemplos de tres operaciones significativas en Galicia:

Operación Saona (septiembre 2025). Considerada un “golpe histórico” al narcotráfico gallego, esta operación conjunta de la Policía Nacional española y la DEA estadounidense logró interceptar un narcosubmarino en la ría de Arousa con 3,6 toneladas de cocaína a bordo. Por primera vez en Europa se detuvo in fraganti a los tres tripulantes de uno de estos sumergibles (todos de origen latinoamericano), marcando un hito en la lucha antidroga antena3.com. En total hubo 14 detenidos vinculados a la red, con arrestos en varias localidades gallegas, y se incautaron también embarcaciones, vehículos y más de 50.000 € en efectivo. Las autoridades calificaron la Operación Saona como una de las mayores incautaciones de cocaína en la historia de Galicia, logrando desmantelar una organización que combinaba lanchas rápidas, negocios náuticos tapadera y este sofisticado semisumergible para introducir la droga.

La Operación Saona es uno de los ejemplos más claros del grado de sofisticación alcanzado por el narcotráfico en Galicia. En septiembre de 2025, la Policía Nacional, con apoyo de la DEA y autoridades portuguesas, interceptó un narcosubmarino artesanal cargado con 3.600 kilos de cocaína, valorados en más de 80 millones de euros.

La investigación se inició al detectarse actividad inusual en talleres de reparación náutica en las zonas de Outes y Barbanza. Estas empresas actuaban como tapaderas logísticas: proporcionaban motores, materiales y cobertura legal para las embarcaciones utilizadas en los traslados.

En total, se realizaron 18 registros simultáneos, interviniéndose vehículos, embarcaciones, comunicaciones cifradas y dinero en efectivo. El uso de un submarino artesanal de largo alcance confirma la evolución tecnológica de las organizaciones criminales vinculadas a la cocaína.

Desde el punto de vista policial, Saona demuestra la eficacia de la cooperación internacional y la inteligencia marítima. La operación frustró el desembarco en la ría de Arousa y permitió detener a los 14 implicados, incluidos los tres tripulantes del submarino nada más tocar tierra.

Desde el punto de vista estructural, revela tres implicaciones importantes:

  • la persistencia de Galicia como puerta de entrada de la cocaína a Europa, pese a la presión policial
  • la hibridación entre economía legal e ilegal, con negocios aparentemente legítimos usados para financiar y encubrir el tráfico
  • la profesionalización de las redes, que operan con estándares empresariales, logística global y tecnología naval avanzada
 

El caso Matador refleja tres transformaciones profundas del crimen organizado gallego:

  • Capacidad de adaptación geográfica: cuando la presión policial se intensifica en Galicia, las redes se reubican en regiones como Asturias o el interior ourensano.
  • Internacionalización: las alianzas con Los Rastrojos en Colombia o con mafias rusas e italianas hacen que el negocio sea verdaderamente global
  • Adaptación / Resiliencia de las estructuras: ya no hablamos de contrabandistas, sino de actores armados transnacionales.

Para Ourense, demuestra que la periferia gallega no está al margen, sino integrada en la red criminal que conecta América Latina con Europa.

Golpe del narcotráfico local

Operación Copérnico (Ourense, junio 2025). Ejemplo de actuación contra el narcomenudeo local, esta operación policial en la ciudad de Ourense supuso la mayor incautación de heroína en España en lo que iba de 2025. Tras cinco años de investigaciones sobre la venta de drogas al menudeo en el barrio ourensano de Covadonga, la Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo: 15 detenciones, 10 registros domiciliarios simultáneos y el decomiso de 3 kilos de heroína, 700 g de cocaína, 450 g de rebujito (mezcla de ambas) y 300 g de hachís. Además, se requisaron 17.000 € en efectivo fraccionado (prueba de un intenso comercio minorista). Los detenidos intentaron deshacerse de la droga al verse rodeados –llegando a prender fuego a sustancias para eliminar pruebas–, pero el operativo logró asegurar la evidencia. La operación Copérnico permitió desarticular de una sola vez cuatro puntos negros de venta de droga en Ourense, asestando un duro golpe a las redes locales de distribución.

Tras analizar las principales operaciones policiales, es importante recordar, señala la ponente, que "el narcotráfico no se sostiene solo por estructuras criminales o rutas logísticas. Su persistencia se apoya también en una dimensión cultural: en los valores, representaciones y discursos que normalizan o incluso legitiman ciertas conductas asociadas al tráfico y al consumo".

En este sentido en los últimos años, "hemos visto cómo el narcotráfico ha logrado penetrar en determinados entornos sociales, construyendo modelos de éxito basados en la ostentación, el poder y la impunidad. A través de productos culturales -música, series, moda o redes sociales-, se difunden patrones de comportamiento donde la riqueza rápida y la transgresión de la norma se presentan como formas legítimas de ascenso social. Este proceso normaliza una economía ilegal, transformando el tráfico de drogas en una vía aspiracional para jóvenes que, en muchos casos, perciben pocas oportunidades de movilidad. La narcocultura sustituye valores tradicionales como el esfuerzo, la educación o la convivencia por otros asociados al riesgo, la violencia o la dominación. En términos sociológicos, podemos entenderla como una subcultura delictiva consustancial a la sociedad contemporánea: no se sitúa al margen de ella, sino que se integra en sus lógicas de consumo y de éxito. Por eso, hablar de narcocultura no es hablar solo de estética o entretenimiento, sino de cómo el crimen organizado encuentra legitimidad simbólica dentro del tejido social".

Y frente a ello, la responsabilidad social -desde la educación, los medios y la política pública- debe orientarse a reconstruir referentes y desactivar esa narrativa de éxito criminal.

Decir que es una amenaza “glocal”: "Es decir, global y local a la vez. Quizá el mayor desafío para entender y combatir el narcotráfico hoy es asumir su naturaleza glocal. ¿Qué significa esto?

  • Por un lado, es global: "estamos ante estructuras criminales globalizadas, redes que operan a través de países y continentes, moviendo grandes cantidades de droga desde los países de origen (Colombia, Perú, Bolivia en coca; Marruecos en hachís; Asia en sintéticos) hasta los mercados consumidores en Europa. Utilizan para ello todas las ventajas de la globalización: contenedores que cruzan océanos, sistemas financieros para lavar dinero en paraísos fiscales, comunicaciones encriptadas por satélite, etc. La droga es un negocio transnacional enorme, manejado a veces como una multinacional más (con diversificación, inversión, outsourcing de tareas, etc.)".
  • Pero, por otro lado, depende críticamente de lo local. "La droga necesita redes y dinámicas locales para operar en cada territorio. Un kilo de cocaína importado no vale nada si no hay quien lo distribuya calle por calle. Y ahí entran las bandas locales, los clanes familiares, los camellos de barrio. Es decir, las redes globales se apoyan en raíces locales: adaptan su forma de operar a la cultura y sociedad de cada sitio donde se instalan. Si llegan a Galicia, detectan qué familias o grupos tienen ya experiencia en contrabando y los cooptan; si operan en Ourense, buscarán a los jóvenes ambiciosos del lugar para que vendan por ellos. Incluso importan su subcultura delictiva, pero la adaptan a la idiosincrasia española".

Un ejemplo es el Cártel de los Balcanes, "que puede traer su droga a Galicia, pero sabe que aquí no puede operar con la extrema violencia con que a veces actúan en su país; en cambio, integran su negocio casi silenciosamente, conectando con gente de aquí. Esta NATURALEZA GLOCAL implica que el narcotráfico es como un ecosistema social: tiene su capa internacional (productores, rutas mayores) y su capa local (distribución, consumidores), todas interconectadas. Así, lo que ocurre en Ourense está ligado a lo que ocurre en Cali, en un hilo invisible. Por ejemplo: si en Colombia aumenta la producción de cocaína, aquí bajará el precio en la calle y quizá más jóvenes se animen a vender porque les llega más mercancía; si en Ourense la demanda de una droga baja porque la sociedad se conciencia, quizás las mafias desvíen sus envíos a otro país. Todo está relacionado".

Implicaciones para la lucha contra el narcotráfico

Entender esta dimensión interior y cultural nos deja una conclusión importante: "no podemos combatir el narcotráfico solo con policías y jueces. No basta con interceptar alijos (necesario, sí) o con detener camellos (también necesario). Hace falta actuar en el plano económico, social y cultural. Porque mientras haya jóvenes dispuestos a entrar al negocio, comunidades dispuestas a mirar hacia otro lado, y consumidores que mantengan la demanda, el problema persistirá. En Ourense, por ejemplo, tras Copérnico habrá que invertir en prevención en esos barrios, en dar alternativas de ocio a la juventud, en campañas educativas que desmonten la imagen glamurosa de la droga. De nada sirve llenar la cárcel de traficantes si al salir -o si otros los reemplazan- encuentran el mismo caldo de cultivo. Estamos, pues, ante un reto que nos atañe a todos como sociedad. Esto nos lleva a la última diapositiva, donde hablaremos de la respuesta institucional y social, y de cómo encarar esta responsabilidad compartida desde un enfoque integral, tal y como propone el lema de nuestras jornadas: llevar la investigación a la práctica para lograr un cambio real".

"Hemos pintado un panorama complejo, incluso desalentador por momentos, del fenómeno de las drogas en España y su encarnación local en Ourense. Pero también hemos ido vislumbrando que la solución no puede venir de un solo frente. Necesitamos una estrategia integral, donde todos –instituciones, comunidad científica, fuerzas de seguridad, educadores, familias, y los propios jóvenes– asumamos nuestra responsabilidad social en la lucha contra las drogas. En esta última parte, sintetizaré cuatro ámbitos de actuación fundamentales y reflexionaré sobre cómo acercar la investigación a la práctica en cada uno de ellos:

  • Cultura y percepción social del fenómeno: El primer frente es cultural. Debemos cambiar la percepción social del narcotráfico y el consumo. Mientras la sociedad tolere o banalice el problema, será difícil avanzar. Aquí entran la educación y la sensibilización: desde campañas en colegios e institutos sobre los riesgos reales de las drogas (no solo sanitarios, sino cómo financian violencia y sufrimiento), hasta acciones en medios de comunicación para desmitificar la figura del narco. La investigación sociológica y antropológica puede ayudar a diseñar mensajes eficaces para contrarrestar la narcocultura. Por ejemplo, si sabemos que los adolescentes admiran a ciertos cantantes que hacen apología, ¿por qué hacer una influencia positiva que difunda el mensaje contrario? O utilizar series/documentales que muestren el lado B del narco (el dolor de las familias, la destrucción). Tenemos que revertir valores: que en vez de ver al narco como un “héroe local”, se le vea como lo que es –un explotador que envenena a su propia gente–. La responsabilidad social comienza por no glorificar al delincuente ni estigmatizar al adicto, sino comprender que todos podemos ser parte de la solución cambiando actitudes.
  • Actuación sobre el consumo (reducción de la demanda): El segundo ámbito es reducir el consumo y las adicciones. Aquí la evidencia científica es clarísima: las estrategias de prevención temprana funcionan. Hay que llegar a los jóvenes antes de que caigan en el consumo problemático, dotarles de herramientas de resistencia a la presión del grupo, fomentar alternativas de ocio saludable. Las instituciones (sanitarias, educativas) deben colaborar en programas de prevención en escuelas, universidades, centros juveniles. Al mismo tiempo, debemos reforzar la atención sanitaria y social a las personas con adicción. Esto incluye ampliar recursos en centros de tratamiento de drogodependencias, programas de reducción de daños (por ejemplo, intercambios de jeringuillas, salas de consumo supervisado cuando sea pertinente) y sobre todo la reinserción. Un adicto rehabilitado menos es un cliente menos para el narco. La investigación médica y psicológica nos ofrece cada vez mejores terapias; llevarlas a la práctica es un imperativo ético. Y no olvidemos la importancia de la familia en todo esto: apoyar a las familias para que detecten y aborden el consumo de sus hijos, y para que no sientan vergüenza sino que pidan ayuda, es clave. Cada barrio debería tener un plan comunitario anti-drogas que involucre a asociaciones vecinales, policía de proximidad, trabajadores sociales, etc., porque la demanda se reduce comunidad a comunidad.
  • Intervención judicial y policial (represión del delito): El pilar esencial sigue siendo la acción policial y judicial contundente contra las redes de narcotráfico. Todo lo anterior sería insuficiente si se deja hacer a los narcos a sus anchas. Aquí la responsabilidad social recae en dotar de medios y marcos legales adecuados a quienes nos protegen. Hay que fortalecer las unidades policiales especializadas (UDYCO, Greco, Vigilancia Aduanera), invertir en inteligencia (por ejemplo, analistas financieros que sigan la pista del dinero), en tecnología (radar costero, escáneres de contenedores, monitoreo de la dark web), y en cooperación internacional constante. Al mismo tiempo, hay que mejorar la agilidad judicial: es desmoralizador cuando un caso grande se atasca años en tribunales. Quizá habría que crear juzgados especializados en macro-causas de narcotráfico para acelerar procesos, o revisar las penas para adaptarlas a la nueva escala del fenómeno (por ejemplo, la tenencia de arsenales de guerra por narcotraficantes debería penalizarse muy severamente, pues indica intención violenta). También entra aquí la corrupción: debemos ser implacables con la poca corrupción policial o política que a veces aparece vinculada (afortunadamente no es sistémica, pero hay casos). La sociedad debe exigir transparencia y ejemplaridad: que no tengamos “manzanas podridas” facilitando la vida al narco dentro de las instituciones.

En suma, la represión debe modernizarse y ser proporcional al carácter complejo del crimen organizado actual. "Necesitamos un enfoque integral, transversal, de políticas públicas. No podemos confiar únicamente en la policía (porque estaríamos ignorando la raíz social), ni solo en educar (porque sin cortar la oferta, las tentaciones seguirán ahí). Tiene que haber coordinación: planes nacionales de drogas que abarquen desde cultura hasta seguridad. Y sobre todo, tiene que haber unidad de propósito.

Esta es una responsabilidad compartida: de los gobiernos (nacional, autonómicos, locales), de las fuerzas del orden, de los jueces, de los educadores, de las familias, de los medios de comunicación y diría que de cada ciudadano. Tiene que ser un enfoque equilibrado: prevención + represión, educación + sanción, salud pública + seguridad, local + global". Y aquí es donde enlazamos con el lema de nuestro encuentro: Responsabilidad social: de la investigación a la práctica. Todo lo que he compartido hoy se nutre en gran medida de investigaciones, de datos académicos, de estudios criminológicos y sociológicos sobre el narcotráfico. Tenemos el conocimiento, sabemos cuáles son las causas, los efectos y muchas de las posibles intervenciones que sí dan resultado. Entonces ese es el gran reto: es trasladar ese conocimiento a políticas reales, a acciones concretas en nuestras comunidades. Es cerrar la brecha entre lo que se sabe y lo que se hace".

"Galicia cuenta también con un importante tejido asociativo antidroga, fruto de sus experiencias pasadas. Hoy operan organizaciones como la Fundación Galega contra o Narcotráfico, que trabaja en programas de concienciación, apoyo a familias afectadas y colaboración con las fuerzas del orden. Gracias a esta presión social, en Galicia existe una sensibilidad especial hacia el problema: se celebran foros sobre el impacto del narcotráfico en la sociedad, se promueven actividades educativas en colegios y se mantiene viva la memoria de los estragos que la droga causó décadas atrás, para no repetir la historia".

A continuación intervino Miguel Ángel Ruiz Sanz, fiscal de la Fiscalía Provincial de Ourense, fiscal delegado de Criminalidad Informática y Fiscal de enlace de la Fiscalía Antidroga. Destacó el esfuerzo preventivo-operativo del grupo antidroga de la Policía Nacional de Ourense: "en un año y medio (enero 2024-junio 2025), más de 58 detenidos, incautaciones que superan los 9 kg de cocaína, cerca de 4 kg de heroína, decenas de kilos de hachís, marihuana, MDMA; dinero en efectivo, vehículos, armas y elementos de blanqueo han sido intervenidos", dijo, añadiendo que en los últimos años "hemos observado un crecimiento alarmante de la venta al menudeo, los narco pisos, las estructuras de distribución local, y la presencia de organismos criminales que operan con sofisticación". Y puso algunos ejemplos concretos:

  • La Operación Copérnico en el barrio de Covadonga: 15 personas detenidas, incautación de más de 3,2 kilos de heroína, cierres de varios puntos negros que operaban 24 horas.
  • La Operación Jail, junto a la antigua cárcel de Ourense: desmantelarían de un narcopiso, detención de cinco personas, incautación de 112 gramos de cocaína y 5.000€ en efectivo.
  • Operación policial ayer. Por determinar.

Ruiz Sanz explicó que se han logrado varios aspectos:

  •  Hemos cerrado puntos de venta al menudeo que operaban en zonas sensibles, cerca de colegios o en pleno centro, lo que reduce la exposición directa de menores y vecinos.
  •  Hemos logrado obtener condenas firmes y elevadas que permiten no solo castigar a los que trafican, sino también disuadir a quienes lo consideran negocio fácil.
  •  Se ha intervenido en el aspecto del financiamiento de estas redes, mediante incautaciones de dinero en efectivo, bienes y seguimiento de circuitos sospechosos de blanqueo.      

Pero, pese a los avances, quedan retos serios, pues, como señaló el fiscal tenemos: 

  •  Prevención insuficiente: muchas operaciones comienzan cuando el problema ya está implantado. No hay suficientes programas escolares, comunitarios, de orientación, de intervención temprana.
  •  Tratamiento y rehabilitación: existe demanda de servicios de salud mental, apoyo social, reinserción que no siempre se ve satisfecha con rapidez ni con recursos adecuados.
  •  Cooperación más estrecha entre instituciones: Policía Nacional, Guardia Civil, Agencia Tributaria, juzgados, servicios sociales, salud pública, y la Fiscalía deben actuar de modo coordinado no solo reactivo sino preventivo.
  • Recursos en la Fiscalía: el personal especializado, los fiscales antidroga (el, que estoy yo solo…), los medios tecnológicos, los laboratorios, la capacidad para investigar el blanqueo y recuperar bienes ilícitos deben fortalecerse.
  • Legislación y penas: aunque hay condenas importantes, hace falta mantener penas disuasorias, asegurar que el juicio tenga la velocidad y la certeza que exige la gravedad del daño social y personal, y limitar las suspensiones de penas.
  • Necesidad de rapidez en los juicios y aumentar las prisiones provisionales

Perspectiva desde la Fiscalía 

Desde el Ministerio Fiscal dice Ruiz Sanz que proponen las siguientes líneas estratégicas, para lanzar una respuesta más integral:

  • Refuerzo de la acción judicial: dedicar más fiscales especializados —antidroga y de blanqueo—, agilizar procesos, asegurar que los juicios se celebren con prontitud y que las resoluciones sean firmes.
  • Integración con la salud pública y los servicios sociales: instaurar protocolos comunes para identificar tempranamente casos de drogodependencia, ofrecer tratamiento y acompañamiento, reducir estigmas, incluir programas de recuperación integral (sanitario, psicológico, social).
  • Educación y prevención comunitaria: trabajar en las escuelas, asociaciones de vecinos, en barrios con mayor vulnerabilidad, con campañas que involucren familias, jóvenes, entidades culturales, deportivas. Fortalecer la presencia institucional allí donde la droga se infiltra silenciosamente.
  • Protección de víctimas y menores: especial atención al entorno familiar, social; al acceso de menores, al abuso, a la explotación. La Fiscalía debe insistir en medidas cautelares, protección y reparación de daños.
  • Medidas de persecución económica: incautaciones, decomisos, seguimiento del dinero; colaboración transnacional si es necesario; recuperación de los beneficios ilícitos para revertirlos en la comunidad.
  • Participación ciudadana y transparencia: el vecindario, ONGs, organizaciones de usuarios, familias; se necesita que la ciudadanía colabore, denuncie, participe en planes locales; también transparencia en las actuaciones para generar confianza.

El fiscal habló de la regulación legislativa describiendo algunos artículos del Libro II, Capítulo tercero, Delitos Contra la Salud Pública, para señalar las penas y agravantes que conllevan los delitos por tráfico de drogas. Y destacó que la lucha contra la droga "no es solo una batalla judicial: es una apuesta por las personas, por la seguridad y por el futuro de Ourense. Podemos frenar el tráfico, ayudar a quienes sufren y recuperar nuestra convivencia. Pero solo lo lograremos juntos: instituciones, sociedad y justicia, con compromiso y recursos reales, porque luchar contra la droga es luchar por la vida, por la dignidad y por un Ourense con futuro".

Las doctoras Yolanda Rodríguez Castro y Rosana Martínez Román hablaron Del sexting al acoso y abuso sexual basado en imágenes: nuevos peligros subyacentes de violencia sexual en línea. Y así pusieron de manifiesto que debido a la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana, debido a su acceso generalizado y la eclosión de Internet y las Redes Sociales, "ha conllevado cambios relevantes en la forma de relacionarnos y de comunicarnos, sobre todo en la vida de los y las adolescentes, de la generación Z y Alfa, debido a que han nacido y crecido con el espacio virtual. Podemos señalar que el 99,6% de las chicas y el 99,8% de los chicos de 16 años ha usado un teléfono móvil con conexión a Internet, y el 99,7% utiliza Internet. Las personas más jóvenes se conectan, mayoritariamente, a través de su teléfono móvil sobre todo para usar la mensajería instantánea y las Redes Sociales (74%)".

Esta nueva forma de relacionarse de las chicas y los chicos en el espacio online "es la que prefieren para comunicarse, lo que ha provocado la creación de un nuevo espacio que nadie controla en el que se puede reproducir un abanico de conductas de violencias sexuales online tanto hacia su grupo de iguales como hacia su pareja. De hecho, se evidencia que los y las jóvenes tienen tres veces más probabilidades que las personas adultas de experimentar algún tipo de violencia sexual online". 

Entre los fenómenos más frecuentes relativos de las ciberviolencias sexuales en adolescentes, se centraron en abordar el sexting, la extorsión, el acoso y el abuso sexual basado en imágenes, presentando los resultados de un estudio multimétodo en el que analizaron las actitudes y comportamientos de acoso y abuso sexual basado en imágenes en el colectivo adolescente de la provincia de Ourense.

"En la muestra cuantitativa del estudio participaron 1.140 estudiantes de la provincia de Ourense, 44,4% chicas, 53,4% chicos y 2,2% no identificaron su género, con una media de edad de 15,67 años. 23,5% de los/as adolescentes participantes pertenecen a la zona urbana y un 76,5% a la zona semi-rual de la provincia de Ourense". 

En lo relativo a los resultados de la dimensión cuantitativa del estudio multimétodo realizado en nuestra provincia se evidencia, según bambas investigadoras, que:

  • 52,8% de adolescentes practican sexting, y 7,7% han sido víctimas de sextorsión.
  • 21,1% de chicas entre 14 y 18 años han recibido imágenes sexuales no solicitadas.
  • 50,6% de chicas afirman haber recibido fotos de penes sin haberlas solicitado. Cuando se les envían una foto de contenido sexual, encontramos que un 92 % de las chicas ourensanas señalaron que no le gusta recibirlas, mientras que el 34% de los chicos afirmaron que les gusta recibir este tipo de contenido.
  • 24% (121 chicas orensanas) se sintieron presionadas para enviar contenido sexual, cuando en realidad no querían hacerlo.
  • 93,1% del colectivo adolescente ha producido o difundido imágenes sexuales sin consentimiento, siendo los chicos los principales perpetradores (73,56% frente a 26,44% de chicas).
  • El 12,8% de chicos tienen grupos de chat donde comparten contenido sexual sin el consentimiento de la persona protagonista.
  • El 8% de los chicos y el 4,2% de las chicas crean imágenes falsas o retocadas por la IA. Un 7,7% de los chicos y un 3,4% de las chicas realizan capturas de pantalla de imágenes o videos de tipo sexual con intención de compartirlas sin consentimiento de la persona protagonista.
  • Los datos muestran que los chicos presentan una mayor desvinculación moral ante el abuso sexual basado en imágenes, justificando y perpetuando estas conductas. Mientras que el 54,9% de las chicas se sienten muy molestas por comentarios sexuales en redes, 38,2% de los chicos no los consideran molestos.

En lo relativo a la dimensión cualitativa del estudio multimétodo, se realizaron 12 grupos de discusión en el que participaron 160 estudiante, 98 chicas y 62 chicos, entre 13-23 años. Los resultados cualitativos del estudio, a través de los propios testimonios de los/as adolescentes, permiten evidenciar las percepciones y los comportamientos de acoso y abuso sexual basado en imágenes entre el colectivo adolescente. Se identifican tres grandes categorías:

Acoso sexual basado en imágenes

El 98% de las jóvenes participantes fueron víctimas de acoso sexual basado en imágenes. Se identificaron comportamientos como: solicitudes no deseadas de imágenes sexuales y la recepción de imágenes sexuales no deseadas.

  • Solicitudes no deseadas de contenido sexual: “Estás a hablar con un chico que acabas de conocer y ya te pide que le pases imágenes desnuda o semidesnuda”.
  • Recepción de imágenes sexuales no solicitadas: “Recibimos imágenes sexuales de todo tipo, jóvenes desnudos mostrando su pene...”.

Abuso sexual basado en imágenes

El 93,10% del colectivo adolescente produce, reenvía, intercambia y/o difunde imágenes sexuales de otra persona sin su consentimiento. Siendo los jóvenes de forma mayoritaria (73,56%) los que más perpetúan estos comportamientos, en comparación con las chicas (26,44%).

  • Sextorsion: “Chica3_GD6: a veces me decía mi pareja me manda fotos o sino me enfado y te dejo”. “Chica4_GD2: Una amiga le envió a un chico que había conocido por internet imágenes sexuales y después el joven empezó a chantajearla y extorsionarla para que enviara más contenido. Además, el chico la vigilaba por la cámara del ordenador y le decía que la tenía grabada mientras se duchaba. Al final el joven públicó sus fotos en internet.”
  • Grupos de chat masculinos: “Hicimos un chat de grupo en WhatsApp solo de amigos para reenviar ahí las fotos sexuales que nos envían nuestras amigas, novias o exnovias”.
  • Capturas de pantalla y cuentas falsas: “Si una joven me envía fotos que solo me permiten ver una vez, realizo una captura de pantalla y luego la reenvío por el grupo”.
  • Manipulación con IA: “Las chicas nos envían fotos normales, y nosotros las transformamos a nudes”.
  • Carpetas ocultas en móviles: “Guardo en mi teléfono el contenido sexual que me envían en una carpeta oculta y con contraseña”.

Motivaciones para perpetuar estas conductas

  • Normalización y erotización: “Nos gusta, nos excitamos, comentamos las imágenes y la mayoría de las veces acabamos masturbándonos”.
  • Objetivación y rankings: “Elaboramos listas y comentamos que chicas son más accesibles, cachondas... quien besa mejor, folla mejor...”.

Estos testimonios evidencian cómo el entorno digital se convierte en un espacio de presión, control y violencia sexual, especialmente hacia las chicas, quienes se ven expuestas a dinámicas de cosificación y chantaje.

Desafíos educativos: hacia una educación sexual y digital integral

Ante este panorama, ambas investigadoras aseguran que se hace urgente una intervención educativa que aborde:

  • Una educación sexual integral, que promueva relaciones igualitarias, respetuosas y libres de cualquier manifestación de violencia sexual online y offline.
  • El uso de las TIC como herramientas pedagógicas para trabajar la prevención en ciberviolencias sexual a través de la educación sexual integral.
  • La formación en competencias digitales críticas, que permitan identificar y rechazar las ciberviolencias sexuales.

Como conclusión de sus intervenciones, que no dejan indiferente al auditorio, Rodríguez Castro y Martínez Román destacan que las ciberviolencias sexuales representan "un fenómeno complejo y creciente que afecta de manera significativa a adolescentes, especialmente a las chicas. La educación sexual integral, y la educación digital, se presenta como una herramienta clave para prevenir y combatir estas formas de violencia. Es responsabilidad de toda la comunidad educativa y social generar espacios seguros, críticos y empáticos para prevenir y combatir las ciberviolencias sexuales".

Terminada su intervención, habló, desde el punto de vista policial, el inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Tecnológica (UDEF), José Manuel Araujo Fernández, que planteó las siguientes cuestiones:

  • ¿Te has sentido acosado/a a traves de las redes sociales?
  • ¿Has facilitado datos personales a desconocidos?
  • Un número de teléfono, imagen, datos domicilio, lugar en que te encontraras…
  • ¿Alguien conoce tus claves de acceso?
  • ¿Has perdido en control de un perfil en redes sociales?
  • ¿Has detectado accesos desde otros dispositivos?
  • ¿Has quedado con desconocidos tras contacto en redes?
  • ¿Tu expareja tiene imágenes íntimas enviadas por  ti o tomadas voluntariamente, cuando estábais juntos?
  • HOY SOMOS PAREJA, MAÑANA…….

Como evitar ser víctimas

 El ponente dejó muy claro que:    

  • La ciberprotección 100% NO EXISTE
  • Usa seudónimos, no tu nombre real
  • No compartas imágenes o datos  con usuarios desconocidos. SI SE TRATA DE IMÁGENES ÍNTIMAS,  NO RECOJAN TU ROSTRO
  • Párate cinco segundos  y piensa antes de enviar o compartir
  • ¿Conozco realmente a la persona que está detrás del perfil?...

Y entre las medidas para evitar ser víctimas, mencionó las siguientes:

  • Geolocalización. No la tengas activada habitualmente.
  • Protección de contraseñas. Que sean robustas, complejas. No las compartas.
  • ¿Quien quiero que vea y comente mis publicaciones? Configura tu privacidad.
  • Bloquea los contactos que te envían mensajes de carácter sexual sin tu consentimiento.

Acerca de cómo reaccionar, el inspector fue claro:

  • No cedas al chantaje o extorsión. NUNCA ENVÍES DINERO PARA EVITAR LA DIFUSIÓN. SEGUIRÁN AMENAZANDO.
  • Si pagas, conocerán tus datos y tendrán el control sobre ti.
  • Te enviarán todo tipo de mensajes, imágenes y vídeos….

Y si eres víctima, deberás saber, dijo Araujo Fernández, que: 

  1. Tú no tienes la culpa, no debes sentir vergüenza
  2. Siempre es de quien te acosa, extorsiona o amenaza
  3. Pide ayuda a tu entorno
  4. Salva o recupera todos los datos de las comunicaciones/pagos
  5. Denuncia. Un correo para denunciar es este: ourense.tecnologicos@policia.es

El tercer bloque fue el dedicado a los servicios sociales del Concello de Ourense y a las situaciones de vulnerabilidad en nuestra ciudad. Comenzó hablando María del Portal Viso González, trabajadora social del Concello, para explicar, dentro de este campo, los servicios sociales comunitarios básicos. A ellos pertenecen los programas de valoración, orientación y formación; el de servicio de ayuda a domicilio, el programa de educación y apoyo familiar; el de inserción social y el de cooperación y fomento.

Viso describió la Unidad Interdisciplinar de Intervención Social (UNIS) y dónde se sitúan dentro de la geografía urbana de Ourense.  Mencionó el departamento de dependencia, mayores y discapacidad, el programa Medra, el programa específico de atención a la población migrante así como el departamento de absentismo escolar o el albergue de transeúntes sin olvidar el Centro de Información Municipal á Muller.

Tras ella, tomó la palabra el inspector Carlos Vázquez Cid, jefe de la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM) de la Comisaría de Ourense. Explicó qué es esta unidad, cómo funciona.  Estas unidades son el referente policial y el canal de comunicación de los ciudadanos con la Policía en lo que se refiere a delitos relacionados con estos tipos de violencia y situaciones: 

  • Violencia doméstica
  • Violencia de género
  • Violencia sexual
  • Menores autores de hechos delictivos
  • Menores en situación de riesgo/desamparo

Aseguran la protección de la víctima, elaboran el atestado policial, aportan indicios delictivos a la autoridad judicial. También realizan acciones de prevención y protección. La coordinación se hace con diferentes operadores: Subdelegación del Gobierno, Ministerio de Justicia, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; Servicios sociales y centros penitenciarios. Citó, como factores de riesgo de las personas con discapacidad de sufrir victimización las siguientes: 

  • Menor capacidad para defenderse
  • Menor acceso a la información, asesoramiento y a los recursos de manera autónoma
  • Menor autoestima y menosprecio de su propia imagen
  • Mayor dificultad para expresarse
  • Mayor dependencia de terceras personas
  • Miedo a perder los vínculos que le proporcionan cuidados
  • Menor credibilidad en su relato, sobre todo en mujeres con trastorno mental grave
  • Más dificultades de acceso al trabajo remunerado y a la educación
  • Menor independencia y mayor control económicos

En cuanto al alcance de violencia de género en mujeres con discapacidad, el ponente señaló que casi un 80% de esas mujeres son víctimas de la violencia y tienen un riesgo cuatro veces mayor que el resto de mujeres de sufrir violencia sexual. Y que las mujeres con discapacidad, e 85% de las cuales vive en instituciones, están expuestas a la violencia de personas de su entorno, ya sea personal sanitario, de servicio o cuidadores.

Si nos fijamos en la discapacidad como consecuencia de la violencia en pareja, el 17,5% de las mujeres con discapacidad que han sufrido esa violencia por parte de alguna pareja, aseguran que su discapacidad es consecuencia de la violencia. Y el 23,4% de las que han sufrido violencia física o sexual de alguna pareja afirman que su discapacidad se debe a la violencia ejercida sobre ellas por sus parejas.

El ponente mencionó buenas prácticas en materia de discapacidad e hizo hincapié en que si cualquier ciudadano detecta un caso de violencia urgente, tiene la obligación, no mediación, de llamar al 091. Llamó la atención sobre la violencia de género cronificada, cuando se detecta que la sociedad comienza a percibir las muertes como algo parecido a los fallecidos en accidentes de tráfico, como algo inevitable. O que las campañas parecen estar perdiendo efecto. También llamó la atención acerca de hacer denuncias falsas, y la infracción que de ello deriva.

En cuanto a los asesinatos de mujeres por violencia de género en 2024, se ha visto que un elevado número de agresores presentaba consumo de sustancias o era consumidor habitual; en menor medida, las víctimas eran también consumidoras. Y entre los asesinatos perpetrados había varios casos en que tanto el agresor como la víctima eran consumidores de sustancias.

 

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