
OURENSE, 18 de junio de 2025. Una cuestión no resuelta en documentoscopia es la antigüedad de las tintas en un documento. En el curso que sobre esta materia y la falsedad documental se celebra en UNED Ourense, el profesor Luis Alamancos explicó a sus alumnos que no llevará a ninguna parte polemizar sobre la edad de las tintas y la investigación sobre la antigüedad de lo escrito. Por ello, dijo, "solamente mencionaremos los distintos métodos usados, y el ultimo descubrimiento por los investigadores de la Organización Internacional de Policía Criminal INTERPOL. Debemos distinguir previamente entre dos clases de edades, la llamada “edad absoluta ”y la “edad relativa”, siendo la primera la que corresponde a una tinta desde su fabricación, y la segunda es la antigüedad de una tinta con respecto a otra, pues como sabemos, una tinta puede tener un proceso natural de envejecimiento dentro del frasco en el que se envasa y, por consecuencia, aun cuando determinamos la edad, esta no puede estar acorde con el documento en cuestión, tomando en cuenta, además del proceso que sufre con la exposición a la luz, aire, o el factor ambiental, humedad, etcétera, lo que nos indica que esto es sólo un factor teórico.
Por esta razón, conocer la edad absoluta de una tinta sólo nos llevara a errores, para ello existen varios métodos señalados, pero por las razones expuestas, no nos interesaran en el presente estudio".
Sobre la investigación de la edad relativa, se encuentra el método de Metzger, Rall y Hess, al que se le denominó Proceso de ionización, ya que se basa en la difusión iónica, y se debe a la investigación sobre las propiedades de los ácidos clorhídrico y sulfúrico contenidos en las tintas, libres de difundirse sobre el papel.
Defectos típicos de los rasgos
"Los saltitos microscópicos y las manchas de tinta a lo largo de los trazos son altamente típicos. Estos dos defectos, muy parecidos a los de las primeras estilográficas, son todavía muy frecuentes en la actualidad, incluso son instrumentos de las mejores fábricas", señala el ponente.
"El blanco es debido a la circunstancia de que, al escribir el trazo, una misma parte de la bola establece dos veces contacto con el papel sin haberse cargado de tinta entre una y otra. También se puede imputar esta anomalía del trazo al frotamiento de la órbita que enjuga en parte la tinta de la superficie de la bola; pero este ultimo fenómeno se traduce más bien en surcos en la anchura del trazo, que entonces muestra dos huellas análogas a las producidas por las puntas de una pluma. El microscopio, especialmente con iluminación lateral, muestra que el blanco no corresponde a un 'levantamiento de la pluma': el rasgo prosigue de modo normal, pero no se imprime a consecuencia de la falta de tinta". A menudo, sobre todo después de curvas bruscas, se encuentran manchas de colorante debidas al arrastre y deposito sobre el papel de la tinta acumulada en exceso en los labios de la órbita.
Análisis del texto
Es la parte esencial de un documento. Es en el texto donde se detecta con facilidad la mayoría de las falsificaciones, ya sea por adición, alteración, sobre posición o supresión.
Advierte el docente que debemos tener en cuenta que muchas veces la supresión de una palabra no es necesariamente un hecho fraudulento, "pues pudiera ser una equivocación en la redacción de un documento, y haberse efectuado por la misma persona que manufacturara el escrito o documento".
"Entre las sustancias más usadas para hacer desaparecer los trazos de tinta se encuentran los siguientes: agua clorada, cloruro de etano, ácido oxálico, bisulfito de sodio, ácido crómico en solución sulfurosa, etcétera; pero entre los más usados en la actualidad y que han sido comercializados o industrializados, se encuentran los cloruros decolorantes, tales como el hipoclorito de sosa, llamado también agua de javel; igualmente, tenemos el permanganato de sosa o de potasa, que por lo común se les encuentra en el mercado la solución dosificada, envasada en un frasco pardo, juntamente con otra solución de bisulfito de sosa; al aplicarse el permanganato la tinta palidece de manera progresiva hasta dejar solo una mancha castaña de bióxido de manganeso, y la solución de bisulfito hace desaparecer cierta mancha; por lo regular un lavado reciente es invisible en circunstancias normales, pero la mayoría de las veces, aunque no siempre, el papel, con el tiempo adquiere un tono amarillento en el lugar del lavado".
Por regla general, explica el docente, estas sustancias empleadas para el lavado atacan al encolado del papel y desprenden parcialmente las fibras superficiales, "pero esto no es muy visible, y en la mayoría de los casos el falsificador los vuelve a alisar o es tan insignificante que no se nota".
El método especifico más usual y el único con aplicación universal es el que señalan Ch. Sannie y J. Pinel en su articulo “Busca de los lavados en los documentos”, publicado en Revue de Criminologie et de Police technique, Vol. IV, 1950. "Hablan de la medición comparativa de la conductibilidad eléctrica del documento, entre la zona sospechosa y la que con toda evidencia no ha sufrido ninguna alteración, ya que el lavado modifica la carga mineral del papel y, por ende, su conductibilidad eléctrica. Las sales minerales de la carga pueden ser disueltas y arrastradas por el lavado; pero también es posible que suceda lo contrario: el reactivo puede añadir a esta carga nuevos elementos minerales", manifiesta el criminólogo.
Por regla general, el falsario no puede reproducir el mismo pulso y la misma intensidad del sujeto que trata de imitar; "de aquí que las intercalaciones aparezcan con retintamientos, con matices indebidos y con distancias mal guardadas, sobre todo en lo que se refiere a espacios y márgenes. Las tintas usadas para la enmienda o para la intercalación a menudo van muy cargadas o, mejor dicho, sobre cargadas, o bien pueden encontrarse disminuidas en su coloración; si el falsificador apela al raspado del papel, por causa de la destrucción del encolado, la tinta puede correrse o regarse a través y a lo largo de las fibras constitutivas de dichos elementos; otras veces, las superposiciones vienen a ser las huellas y forman la prueba que denuncia el intento o la realización de una firma alterada o de un documento falso".
Una de las tareas más difíciles que suele plantearse es determinar si una escritura es anterior o posterior a otra, "y a la par que es difícil, resulta de gran utilidad, ya que por este sistema se puede llegar a saber si una frase o una cifra fue puesta maliciosamente, con anterioridad o posterioridad a una firma, a una fecha o a una parte cualquiera del documento; todo para producir determinados efectos jurídicos. Se efectúa en la actualidad, para resolver este problema y del de las enmiendas y sustituciones, el método de microfotografía, mediante el cual el nivel de los cruzamientos y el relieve de los rasgos resaltan con mayor poder y visibilidad en uno y otro caso. La enmienda hecha encima de un número o de una palabra, por ejemplo, cobra en el objetivo y en la fotografía una intensidad mayor, muy a pesar de que las tintas usadas sean iguales, o todo el producto dependa de una misma mano; sin embargo, cuando se trata de tintas diferentes, la tarea es más sencilla; con todo, en este caso el experto debe tener mucho cuidado en que por la fotografía mal tomada llegue a ser sorprendido y sometido por confusiones reales o aparentes y por serios errores".
Por este motivo es bueno advertir, señala el criminólogo, "que siempre ha sido indicio de grave sospecha el que en un mismo documento se presenten rasgos contrarios o discordantes. En este caso, la prueba de la enmienda o de la intercalación se dirige simplemente al establecimiento de tales discordancias, usando, hasta donde sea posible, el sistema general de identificación".
Es conveniente tener en cuenta el hecho de que, "en toda tarea de falsificación por calco, el falsario lleva la mano con mayor o menor lentitud, con mayor o menor precisión y con un sentido más alto o más bajo de lo que le suele pasar al sujeto normal. Es por ello que los autores hablan de los dedos entorpecidos, de la incertidumbre en los enlaces y en la terminaciones y, en fin, de las proyecciones recortadas, retardadas o anuladas".
La falsificación por imitación servil se detecta por las interrupciones, tropiezos, retoques, tembelequeos y variabilidad intensiva de las tintas. "El falsario desconoce la acción dinamográfica de la letra imitada y por eso incurre en desviaciones micrométricas y en retintamientos subyacentes, muy fáciles de precisar a través de la lente o microscopio, y esto cuando no incurre en una identidad excesiva o plagiaria que lo denunciaría a la sola luz de los datos grafométricos. La imitación servil es el sistema más vulgar de falsificación y, por ende, el más rápido de advertirse. Su uso es frecuente, pero por demás de alcance nugatorio".
UNED Ourense
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